jueves 27 de marzo de 2008

Patito Feo

Un bello cuento que no necesita de palabras . Sólo para disfrutar

cuentos infantiles

Miren este bello cuento infantil.
Los tres chanchitos..

lunes 24 de marzo de 2008

ANUCIO PARA LOS QUE GUSTAN DE LA ESCRITURA


Este aviso es para todos los que gustan de escribir.
La escritora Graciela Repún, ampliamente conocida en la literatura infantil argentina, dictará talleres virtuales de narración de cuentos.
Los interesados, escriban a este blog y me encargaré de contactarlos.,
Puedo asegurarles que no deben dudar y sé de que les hablo.
ANÍMENSE Y QUE NUESTRA IMAGINACIÓN FLOREZCA!!!!!!!!

sábado 22 de marzo de 2008

Los niños y la lectura


Los adultos siempre hablamos de lo importante que es la lectura en los niños, pero nos preguntamos si hacemos todo lo posible para fomentarla?
Cuántas veces le regalamos un libro?
Cuántas veces le leemos un cuento?
Lo llevamos a recorrer una biblioteca?
Nos ve leer a nosotros?
Pues bien, muchas de estas simples actividades , nos resultan pesadas, pasadas de moda, o sin interés .
Creo que debemos reflexionar sobre nuestro papel en la formación de lectores, como guías y ejemplos .
Espero que reflexionemos juntos sobre un tema tan importante.

Algo interesante sobre literatura infantil que nos brinda una gran especialista en el tema como es Silvia Perez de Oyenard

Literatura Infantil: apuntes y reflexiones, por la Dra. Sylvia Puentes de Oyenard - Rumbo editorial



En el decurso de la historia del ser humano, el papel del niño y el adolescente ha venido cambiando según las épocas. Tratado durante muchos siglos como un "hombre en miniatura", los adultos intentaron moldearlo a su imagen y semejanza, sin ponerse a considerar al niño como una entidad con características propias, diferente al adulto, con su particular visión del mundo.

Hasta el surgimiento de posturas más innovadoras como las del educador Comenio, en el siglo diecisiete, se trataba a la niñez como una fase que debía ser finalizada lo antes posible, otorgándole al niño responsabilidades y labores nada acordes con su condición.

Sometidos a la incomprensión, el autoritarismo, el abuso tanto físico como mental, los trabajos forzados o incómodos que un adulto sentía humillante realizar, recién en el siglo dieciocho, se asumió la necesidad de estudiar al niño en profundidad, más allá de las concepciones religiosa, políticas y sociales de aquel entonces.

Con el estudio del niño y sus particularidades, también floreció la literatura infantil, a pesar de que esta existió prácticamente desde siempre.

Silvia Puentes de Oyenard, escritora señera en el tema, es también una de las más importantes estudiosas del niño y las obras que a él se destinan, o que a él llegan por diversos medios.

Puentes de Oyenard es una escritora de particular sensibilidad, que viene desde hace décadas interpretando el sentir y las necesidades culturales y recreativas del niño, a lo largo de su vasta, disfrutable y fecunda obra.

"En Literatura Infantil: apuntes y reflexiones", la escritora uruguaya reflexiona a propósito de diversas cuestiones que atañen a este sencillo pero al mismo tiempo complejo género literario, que posee características que lo hacen único e intransferible.

La autora y estudiosa comienza acotando el objeto de estudio, mediante una amplia pero esclarecedora definición, que apunta, tanto reafirmar los conocimientos del entendido, como a iluminar al lector no conocedor, delimitando el tema a abordar.

Demostrando un vasto conocimiento y una valiosa amplitud conceptual, Puentes de Oyenard somete a consideración del lector, además de su propia opinión, diversas posturas que complementan la suya, y otras que, en algunos casos, abren distintos debates que incentivan a la reflexión.

Resulta particularmente destacable que la autora no procura imponer su opinión ni criticar las posturas divergentes a la suya, sino que, por el contrario, presenta un amplio abanico de posibilidades, de modo de que sea el lector el que juzgue, evalúe y elija la que considere más atinada.

Luego de esta primera parte introductoria, la escritora nos ofrece una breve reseña del género lírico, autentica fuente primordial de la literatura por antonomasia, para luego analizar las diferencias entre el cuento popular y el literario.

También postula la indudable importancia del teatro como elemento cultural, de esparcimiento y lúdico en la formación del niño, ensayando, además, una breve pero ilustrativa reseña sobre la historia del género.

Asimismo, la autora se ocupa de analizar las fuentes de la literatura infantil, como así también su evolución en el tiempo.

Puentes de Oyenard no soslaya profundizar en las funciones del género en la formación y entretenimiento del niño, además de enumerar los valores que una buena obra de esta naturaleza debe transmitir.

En el decurso de esta obra, la escritora ofrece la visión de pedagogos y psicólogos sobre algunas narraciones míticas que, por una u otra, razón acabaron siendo consideradas para niños, interpretándolas y redescubriéndolas.

Por otra parte, la literatura para niños con capacidades diferentes está especialmente contemplada, además del análisis de algunas historias fundamentales dentro del género.

La historieta también es objeto de un original abordaje, destacando su importancia formativa y recreativa.

En este libro, la autora nos aporta su rica experiencia, al introducirnos a los fundamentos básicos de la crítica literaria y de la creación de un texto, lo que contribuye a una mejor comprensión de las obras allí mencionadas.

(Rumbo Editorial)

Esta es Sordámbula, la bruja sorda y sonámbula


Esta es Sordámbula, la bruja sorda y sonámbula, que los llevará por los sueños de esta noche embrujada.









La imagen es de Pilar Ribas Maura , una excelente ilustradora española.
Que el arco iris te guíe hacia la lectura y ella te conduzca a nuevos y fabulosos mundos.

Senilcienta Una Cenicienta muy particular


Cuento Senilcienta

En una casona de estilo colonial, en las afueras de la ciudad, vivía con su madrastra y dos hermanastras, tan feas como malvadas, Senilcienta. Allí, había pasado toda su vida, era la casa de su padre, el ingeniero Arnoldo Senilciento, quien falleció cuando ella era aún muy pequeña.

Ahora tenía 60 años y debía, como siempre, realizar todas las tareas del hogar: limpiar, lavar, planchar, cocinar, barrer y otras tantas que se le ocurrían constantemente a su horrible y maléfica madrastra.

Una mañana de primavera, en que se hallaba lavando las sábanas, escuchó que llegaba un mensajero del Rey invitando a todas las mujeres solteras ,al Gran Baile del palacio, donde el príncipe heredero elegiría esposa.

Esa tarde, vio asombrada a sus hermanastras, locas de contentas, prepararse para acudir al evento. Flora, la mayor, eligió un vestido con estampado “animal-print”, que hacía juego con lo bestia que era, mientras Perla, la menor, se decidió por un ajustadísimo vestido negro con plumas de avestruz que en ella parecían de pavo.

La madre enloquecida con la fiesta, mandó a llamar a la mejor maquilladora del reino, Regina Kulikoski, quien por más que lo intentó, no logró embellecerlas ni un poquito.

Antes de salir se miraron satisfechas en el espejo y subieron al Fiat 600, que las esperaba, después que tanto Senilcienta como su madrastra lograran empujarlas hacia adentro del automóvil que partió a duras penas echando un humo negro atemorizante.

La pobre Senilcienta se encerró en su pequeña habitación, que no tenía calefacción, ni aire, ni TV, ni video, ni equipo de música, ni Wi Fi, ni ventana siquiera, a llorar desconsolada pues le habían prohibido acudir al baile.Pero su Hada Madrina sintió tanta pena por ella, que decidió olvidarse de sus creencias feministas en contra de tomar a la mujer como un objeto y decidió ayudarla.

Se presentó presurosa y antes de que Senilcienta pudiera decir una palabra, con unos toques mágicos de su barita, la vistió con un Luís Viutón auténtico, la calzó con sandalias plateadas de Riki Sarnaki y la hizo peinar por Roberto Giordanco. Al mirarse en el espejo Senilcienta no se reconoció y su sorpresa fue aún más grande cuando su Hada tomó un zapallito y un ratón que por allí pasaba y los convirtió en una gigantesca limousine con chofer.

Al llegar al baile, el príncipe se le acercó de inmediato y bailaron toda la noche, pero cuando las campanas del reloj de palacio comenzaron a dar las 12, recordó lo que su Hada Madrina le había dicho: “El hechizo desaparecerá con la última campanada de las doce de la noche”.

Corrió sin despedirse del príncipe y al bajar las escaleras, con cuidado, porque sufría de reuma en las rodillas desde hacía unos años, perdió una de sus sandalias.

Apenas llegó a la casona el hechizo desapareció, pero ella se acostó a dormir feliz por la noche pasada y por el dolor de espaldas que tenía de tanto bailar.

A la mañana siguiente la despertó un gran alboroto, era el príncipe que buscaba a la dueña de la sandalia para pedirle matrimonio.

Cuando llegó su turno de probársela, no pudo calzarla pues tenía los pies hinchados por retención de líquidos.

El príncipe se alejó buscando a su amada y Senilcienta, con los ojos llenos de lágrimas, se prometió comenzar la dieta baja en sodio que el Dr. Colmillot le había recetado.

Y colorín colorado

Este cuento se ha acabado

Senilcienta no se ha casado

Pero sí ha adelgazado.

Estas tres hermanas querían ser brujas malas y terminaron siendo graciosas

AQUI VA OTRO CUENTO DE BRUJAS Y BRUJITAS , ESPERO LO DISFRUTEN

MARIANA, MARINA Y MARUANA LAS TRES BRUJAS HERMANAS

En la familia Skiroletta todos sabían que las hermanas Mariana, Marina y Maruana eran las brujas más despistadas de la región.

Por eso el día que decidieron presentarse en el concurso de BRUJA MALOSA, todos se rieron e hicieron chistes sobre ellas; pero lejos de avergonzarse las tres hermanas se prepararon para la competencia de hechizos y otras yerbas con más ganas que nunca.

Mariana decidió mostrar sus poderes como hechicera y practicaba día y noche pociones mágicas para convertir sapos en príncipes, arañas en princesas y lombrices en... vaya a saber en qué, porque nunca ninguno de sus hechizos dio resultado y lo único que logró fue llenar la casa de sapos que no dejaban dormir con su croar, arañas que tejían muy tranquilas en todos los rincones y lombrices que corrían a esconderse en las macetas del patio.

Por su parte Marina, practicaba todo el día, el vuelo con la escoba y se daba cada golpe contra la chimenea de la casa, los árboles del patio o las palomas desprevenidas que por allí pasaban.

En cambio Maruana, viendo los desastres de sus hermanas, se entrenaba en las artes de la adivinación y perseguía a todos los que llegaban para practicar con ellos su magia, fue por eso que el cartero se negó a llevarle más cartas después de que Maruana le pronosticara que se casaría con Eduviges, la chica más fea del pueblo, y el lechero dejó de entregarle leche porque le anunció que sus vacas dejarían de darla por siete años. Por supuesto que ninguna de sus adivinaciones dieron resultado, por lo menos hasta ahora.

Y así pasaban los días practicando y practicando.

El día de la competencia, estaban presentes todas las brujas de la región y cada una demostró sus habilidades, pero cuando le tocó el turno a Mariana, Marina y Maruana todo fue un verdadero desastre. La gente del pueblo no podía parar de reírse con cada una de las actuaciones y fue así como las hermanas no ganaron el premio de Bruja Malosa, pero si les

dieron un premio y fue el de Brujas Chistosas que ellas muestran con orgullo a toda su familia.

Esta bruja original termina comiendo rabanitos cuando todo le sale mal

Brujilerías

Era una bruja piruja, maruja, de cabello rojo enrulado que los días de humedad se volvían traviesos y le caían en rulos sobre su frente, sus ojos eran negros y saltones, su nariz grande, aunque no tenía ni un lunar o verruga y su piel blanca como la leche a pesar que siempre vestía de negro.

Todas las noches preparaba en su caldero pociones con patas de ciempiés, ojos de caracol y cola de babosa.

La gente del pueblo venía a pedirle que les cure un cayo del dedo gordo del pie o una verruga de la panza o una uña encarnada y ella siempre dispuesta les regalaba sus pociones.

A veces todo salía bien, pero otras ¡se metía en cada lío!

Un día la visitó Doña Eduviges, que era la chismosa del pueblo, para pedirle que cure a su loro que se había quedado mudo y por más que ella le hablara, el loro no decía ni una palabra.

Nuestra bruja piruja, biruja, decidió ayudarla y preparó esa noche una sopa con lengua de mosquito y patas de gusano. El loro tomó la sopa...pero no habló.

Doña Eduviges muy furiosa visitó nuevamente a la bruja chiruja, miruja, para decirle que su loro seguía mudo. Fue entonces cuando la bruja firuja, fruja, decidió usar todo su poder y realizó un hechizo a la luz de la luna, lástima que esa noche hubo muchas nubes, para que el loro de doña Eduviges hable.

No sabemos si fue eso o que fue, pero el lorito comenzó a hablar, pero no para pedir la papa sino para contar los chismes que decía Doña Eduviges y aunque ésta trato por todos los medios de callarlo, el loro hablaba y hablaba sin parar.

Así fue como la bruja piruja, maruja, liruja, biruja, chiruja,...decidió dejar de hacer hechizos y dedicarse al cultivo de rabanitos que siempre le habían gustado en la ensalada.

(c) María Delia Minor

La fábrica de cuentos


Aquí en La fábrica de cuentos encontrarás toda clase de historias para niños, algunas mías y otras de grandes escritores infantiles.
Espero te guste y te sirve