¿DÓNDE ESTÁN LAS HADAS?
Berenice es mi sobrina y està por cumplir cinco
años, pronto comenzarà a leer por sì misma y es
tan grande su entusiasmo que me ha pedido que le
regale un libro, pero no cualquier libro, ella quiere
uno de cuentos de hadas, me lo ha dicho
especìficamente porque le encantan las hadas, cada
vez que puede se disfraza de una, busca una
coronita de perlas y flores, un palito que haga de
varita màgica y juega a transformar sapos en
prìncipes…
Ayer recorrì siete librerìas y ¡horror!, no encontrè
ningùn cuento de hadas, ¡ni uno solo!, yo no lo
puedo creer, habìa de todos menos de hadas.
Encontrè de unos personajes amorfos, otros
redondos y feos que peleaban entre ellos, otro de trillizas con super poderes que eran perseguidas por un villano e infinidad de robots, personajes siderales, engendros humanoides…¡hasta de brujas habìa pero no de hadas!
¡Que triste se iba a poner Berenice cuando se enterara!, ¿còmo le voy a decir que ya no existen los cuentos de hadas?
Hoy recorrì cinco librerìas màs y nada.
Me hace sentir tan desolada pensando…porque esto me hizo recordar que cuando yo era chiquita tenìa muchìsimos libros y mis preferidos, sin dudas, era los de hadas…y ahora no hay…¿por què no los habrè guardado, digo yo?
Mejor me voy a dormir, a ver si descansada encuentro el mejor modo de darle la mala noticia de que no podrè regalarle lo que me pidiò…
Llegada la noche me acostè y me puse a pensar, de repente la habitaciòn se llenò de un polvillo parecido al gibrè o la brillantina ¿la conocen?, era como una nube luminosa y llena de puntitos que brillaban tornasolados en la oscuridad de mi cuarto ¿vieron como cuando entra un rayo de sol por la hendija de la ventana?, bueno, era asì pero de noche.
Me quedè muda y contuve la respiraciòn.
Pronto comencè a escuchar unas risitas traviesas, cada vez eran màs fuertes y ante mis asombrados ojos los puntitos brillantes comenzaron a tener forma…
¡Què criaturas màs hermosas!
Las Hadas vinieron en persona a verme, eran muchìsimas, ¡todas juntas con sus alitas transparentes y sus varitas màgicas con una estrellita en la punta que, al sacudirlas, llenaban mi habitaciòn de una brillosa y colorida llovizna!
-¡Polvo de estrellas!- me dijo una que se me colgò del flequillo.
Mientras, otras comenzaron a tironear de la sàbana para destaparme.
-¡Vamos! ¡ràpido!- me dijo otra que era gordita y con unos cuantos años.
-¿Què quieren?- dije mientras me reìa porque cuatro de ellas, dos de cada lado, me hacìan cosquillas debajo del brazo para que me levantara.
-¡Ponete a escribir!- me dijo el hada mayor.
-¿A escribir què?- preguntè asombrada.
-¡Sobre nosotras!- contestaron todas juntas.
Me parece que fue un sueño, pero igual estoy aquì, en camisòn, escribiendo en este cuaderno…
No sè que contarles, pero, prendì la luz de la cocina, agarrè làpiz y papel y creo que voy a empezar contàndoles lo hermosas que son.
Vi hadas de diferentes formas, algunas eran como criaturitas, chiquitas, vestidas de verde con vestiditos que parecen hechos de hojas de plantas y llevan una coronita de pequeñas flores en la cabeza.
Otras parecen ser jovencitas con una delicada cintura, cubiertas de vaporosos vestidos de gasa.
Y hay otras mayores que parecieran ser las abuelas o las tìas grandes, con el cabello atado en forma de rodete, un poco gorditas…pero creo que lo soñè…
-¡AAYYY!-
Me acaban de dar un coscorròn en la cabeza.
¡Vinieron de nuevo!, estàn en mi cocina y algunas ya estàn paradas sobre el papel para ver que escribo…
-¡Dejà de criticar y escribì!- me dice la màs gordita y mayor…
¡AAAYYYY!, ¡me volviò a dar otro coscorròn…!
-Te dije que dejes de criticar ¡un poco de respeto!
-Perdòn- le digo avergonzada.
-Somos mayores, es verdad, pero si no ¿quièn pondrìa orden con estas criaturas traviesas?- me dice coqueta arreglàndose el rodete y estirando las arrugas del vestido de gasa que le llega hasta los pies (me parece que se le arruga porque le queda un poco chico)
¡AAYYYY!…ya se imaginan lo que pasò: ¡me diò otra vez en la cabeza…!
-¿Què escribo?- le pregunto.
-Queremos que nos traigas otra vez a la vida de los niños…
-Pero, ¿dònde estaban? ¿porquè ya no se ven ni en las librerìas sus cuentos?
De pronto, todas se entristecieron, estàn sentadas sobre mi mesa, se agarran las rodillas con las dos manos, hechas un ovillito, sus cabezas gachas y sus alitas transparentes parecen marchitarse…
Lirio, (asì me dice que se llama la mayor y no quiere que le vuelva a decir “la màs gordita”), me empieza a contar esta historia para que yo se las cuente a ustedes.
Hubo un tiempo en el que las hadas habitaban en el mundo de los niños, en realidad siempre estuvieron y estàn, pero ya nadie las busca..
Hasta que ¡bendito sea!, Berenice se empecinò en su libro y descubrimos su ausencia, parece ser que esa era la clave que ellas esperaban para aparecer…
-¡Chicas!- ordena Lirio-¡presentensè!
De inmediato desfilan ante mi en grupos de iguales.
Primero vienen las mayores………………………………….
(Perdòn, dejè de escribir para taparme la cabeza pero no me llegò ningùn coscorròn, ¡es que son muy coquetas!)
-Brisa
-Aurora
-Alba
-Magia
-Rocìo
Se van presentando mientras me hacen una reverencia con la cabeza y se sostienen en el aire con los pies gorditos colgando y batiendo rapidito las alas.
-Nosotras- dijo Lirio- somos las Gobernantas, dirigimos, preparamos y cuidamos a todas las demàs, ¡pasen las que siguen!
Ahora desfilan las jovencitas y se presentan tambièn:
-Ninfa.
-Mus Mus.
-Alina.
-Savia.
-Helios.
Me dicen tantos nombres que no hago a tiempo a escribirlos, el caso es que ellas dicen encargarse de la naturaleza, que se disfrazan de gotas de rocìo y dan a beber a las plantas, pueden esconderse entre los arbustos y todas las mañanas se ocupan de sacar lustre a las hojas y frutos de cada àrbol que existe.
¡Son realmente hermosas!
A continuaciòn llegan las màs pequeñitas:
-Lila.
-Rosa.
-Jazmìn.
-Malvòn.
-Violeta.
-Petunia.
Estas me las acuerdo pues tienen todas nombres de flor.
-Eso es exactamente a lo que se dedican- me explica Lirio- estas pequeñitas son las encargadas de las flores, de cuidar que el perfume sea el exacto, se asearlas, de saber que necesitan pues tienen el don de hablar el idioma de las flores.
-¿Y las entienden?- preguntè incrèdula.
-¡Por supuesto! Aunque a veces estas remolonas se entretienen jugando…
Lirio las mirò con cara de severa.
Todas se rieron a coro.
-¡Y bueno!- dice Jazmìn-es que las campanitas parecen toboganes y nos dà gusto deslizarnos…
Todas, incluso Lirio, se largaron a reìr a carcajadas.
Lirio continùa con la historia:
Antes, los niños sabìan que las hadas existìamos y se entretenìan buscàndonos entre las matas, detràs de las flores, dentro del tronco hueco de un àrbol.
Nosotras nos sentìamos muy dichosas jugando a las escondidas y màs felices aùn porque nuestro mundo el de Fantasia era reconocido por los chicos, despuès, cuando èstos crecìan y comenzaban a tener màs y màs ocupaciones y responsabilidades, de a poco se iban olvidando de nosotras…pero, al ser grandes y tener sus propios hijos, nietos o sobrinos, es decir, cuando se acercaban a un niño, enseguida les contaban un cuento de hadas pues en sus memorias estàbamos registradas. Asì volvìamos a ser reales y nos sentìamos felices. Nuevos chicos corrìan siempre a buscarnos en los jardines, bosques y parques, era un ciclo, nosotras lo sabìamos y èramos pacientes esperando que aquel niño, hoy adulto, volviera a revivirnos, a sentirnos…pero un dìa…
Otra vez se han puesto mustias y las màs chiquitas comenzaron a llorar, las màs adultas fueron enseguida a hacerles upa y las conforman con besos y caricias.
Ya màs tranquilas y calmadas, una vez recuperado el orden, aunque aùn con sus alitas caìdas, Lirio continùa con su relato, junta aire, larga un enorme suspiro, se estira otra vez las arrugas del vestido y arreglàndose unas mechitas que se le escapan del rodete continùa relatando…
-¡La Bruja del Olvido!- dice Lirio con voz triste y todas las alitas comienzan a temblar.
-¿Què?- pregunto incrèdula- ¿las brujas existen?
-¡Por supuesto!- me contesta airada el hada- son como nosotras pero ellas se empecinan en arruinar nuestro trabajo, a ellas no les gusta ni las flores ni los àrboles ni nada que no sean sus asquerosos brebajes. La cuestiòn fue que una de ellas llamada la Bruja del Olvido, porque es especialista en pòcimas para tal fin, se enojò con nosotras…
Las haditas chicas comienzan a llorar a los gritos y las mayores las conforman.
-¡Basta, chicas, ya pasò…
-¿Què pasò?- pregunto intrigada y un poco asustada.
-Es que Malvòn y Violeta fueron las que desencadenaron el problema…
-¡Bueno!-gimiò Malvòn- ¡ella nos rompìa todas las flores con su escoba!
-¡Y ustedes no tuvieron mejor idea que desarmàrsela!- se quejaron las jovencitas Ninfa y Savia.
El caso- dice Lirio- es que las chiquitas desarmaron toda la escoba y cada paja que sacaron la escondieron en lugares distintos y sabido es que ¡una bruja sin escoba para volar no es precisamente una bruja!, ¡se puso furiosa!
-Para peor los ratoncitos y los conejitos bebè se comieron las pajas- lloriqueò Violeta- La cuestiòn fue que la Bruja del Olvido prometiò vengarse de nosotras y asì lo hizo…
-¿Còmo?- pregunto muerta de miedo.
-Con su mala magia creò un polvillo que rociò luego sobre cada uno de esos papeles que ustedes, los humanos, llaman dinero y asì cada vez que lo tocaran se olvidarìan màs y màs de nosotras, ¡no sabès còmo sufrimos…!
-Para peor- agregò Mus Mus- los niños piden y piden dinero, se alejan cada vez màs de Fantasìa, se compran videos, golosinas y figuritas de bichos raros, desconocidos en nuestra naturaleza y nos olvidaron….º
º
º
Mus Mus acaba de mojar las hojas donde escribo con sus làgrimas de rocìo.
-¡Ya…ya!- dice Lirio- ahora es nuestra oportunidad porque Berenice acaba de abrir la puerta que rompe el hechizo ¡pidiò volver a vernos!
Todas se animan, comienzan a saltar y a hacer batifondo.
Ahora entre diez aprietan la botella botella de plàstico del detergente y estàn llenando de burbujas toda la cocina.
¡Las chiquitas se sientan en las burbujas transparentes y se rien a carcajadas!
¡Me encanta verlas tan felices!
¡Uyuyuy!…Lirio intentò sentarse y explotò la burbuja, cayò sobre la mesada, encima de un repasador y està chillando mientras se arregla el rodete ( no estoy equivocada cuando digo que està un poco gordita)
¡AAAAYYYYY!….¡por favor espèrenme un minuto…………………………….
¡UUUYYYYY!- me volviò a dar un coscorròn con la varita y acaba de llenarme de polvo de estrellas. ¡Tengo que sacudirme!
¡Ya està!, parecen estrellitas que caen de mi pelo cuando muevo la cabeza…¡esperen de nuevo por favor!………………………………………….
¡Listo!, es que me llenaron los vidrios de los lentes con polvo de estrellas y asì no puedo ver lo que escribo.
Pero…¡ay,ay,ay!…
-¿Què pasa ahora?- dice Lirio enojada.
-Es que se le està acabando la punta a mi làpiz y no tengo sacapuntas- le explico- tendremos que esperar a que se haga de dìa, que abra la librerìa y compro un làpiz nuevo y un sacapuntas…
-¡De ninguna manera!-me interrumpe Lirio, se pone los dedos en la boca y pega un chiflido que me hace saltar del susto…
-¡AY DIOS MIO! ¿QUÉ ES ESTO?
Una fila enorme de criaturas raras ¡estàn entrando a mi cocina!
Van uno atràs del otro y entraron por la ventana abierta, parecen hormigas, pero son màs grandes…me resfriego los ojos ¡no puede ser!
-No te asustes- dice Ninfa muerta de risa por mi cara- ¡son los Gnomos!
-¡Los Gnomos!- repito incrèdula.
Son muchìsimos, pequeños duendecitos vestidos con diminutas ropas. Hay de trajes verdes, azules y rojos.
-¡Muchachos!- ordena Lirio- ¡a presentarse!
Los de rojo me hacen una reverencia y dicen que se llaman Tan Tan, Tin tin, Tun Tun y asì todos los nombres parecidos y anuncian que ellos son los encargados de ayudar en las tareas del bosque, cuidan los àrboles, arreglan los niditos de las aves, y son los ayudantes de las hadas jovencitas (parecen muuuuyyy orgullosos de su trabajo), traen con ellos sus herramientas: regaderas, rastrillos, martillos, hachitas, escobas, carretillas…
El grupo de azul se presenta y dicen que se llaman Dodò, Lalà, Mimì, Fafà, Bemol y asì siguen y si le agrego que traen consigo flautas, mandolinas, quenas, xicus, violines y demàs instrumentos no es difìcil comprender que se encargan de la mùsica.
-Nosotros- dice uno que creo que es Bemol- divertimos a las hadas y a los animalitos, ademàs ayudamos al viento con su ruido y al sonido del agua de los manantiales ¡tenemos una orquesta completa!, ¡si hasta acompañamos al trueno para que haga màs ruido y ustedes se asusten!
Todos se rien a carcajadas…
-¡No es gracioso!- les digo porque yo me asusto siempre con el ruido del trueno…
-¡Lo hacemos en broma!-me dice Fafà juntando las manitos como si me pidiera perdòn.
-Bueno- le respondo conmovida- ahora que sè que son ustedes, no me voy a asustar màs…
Todos festejan ¡estàn armando un bochinche!
¡Un momento!- dice uno todo vestido de verde- ¡faltamos nosotros!
Se comienzan a presentar con unos nombres re-difìciles, como no los entiendo me dicen que no me preocupe, que algunos los llaman Dindones y ellos son los ayudantes de Papà Noel, en tiempos de Navidad ayudan con los juguetes y los regalos, luego durante el resto del año se encargan de cuidar especialmte a los pinos para que siempre haya arbolitos en la Navidad.
Entre muchos y por orden de Lirio, agarraron mi làpiz y con las hachas que parecen ser muy filosas sacan punta ¡si vieran el trabajo que les diò! Porque, el làpiz que ya està bastante gastado y petiso mide lo mismo que tres de ellos juntos.
Lograron lo que querìan y puedo ahora seguir escribiendo lo que Lirio quiere que haga para ayudarlas.
Pero es imposible seguir. Estàn todos tan contentos que danzan y cantan.
Me parece que se estàn pasando de la raya y es tal el batifondo que veo a Lirio mover los labios retàndolos a los gritos pero su voz no se escucha, es un sonar de mandolinas y flautas y las haditas bailan, saltan, se trepan a la heladera y se tiran desde arriba deslizàndose por la puerta utilizando los imanes que tengo de adorno como si fueran patinetas.
-¡Basta!- les digo, pero no hacen caso.
-¡AAYYY!, ¡Basta por favor!!!!………..
Esperen chicos un momento……………………………
¡Ya està!, tuve que sacarme cuatro gnomos de los pies porque me estàn haciendo cosquillas y la letra me sale horrible ¡asì no puedo escribir!!! (pero me estoy divirtiendo como loca)
¡Ayy, no no no no no! ¿saben lo que estàn haciendo? ¡trajeron tres ranas y veinte grillos! Pues los duendes azules dicen que son el coro y los hacen cantar ¡esto es un lio! Pero, estàn agradecidos de que los conecte otra vez con los niños y quieren regalarme una canciòn ¡no me puedo negar!
La canciòn es hermosa y a decir verdad las ranas cantan magnìficamente, ¡ni hablar de los grillos, parecen sopranos!
Ya se estàn pasando de nuevo, haciendo demasiadas travesuras….
A ver, a ver…esperen un poco…
Tengo que dejar de escribir porque un gnomo se cayò de cabeza adentro del tarro de dulce de leche y lo tengo que rescatar…
Me parece que Lirio està enojada pues los està sermoneando.
Todos se quedaron duritos escuchàndola con respeto y yo no puedo aguantar la risa de ver a Tin Tin bañado en dulce de leche…
Bemol, en el lìo perdiò su gorrito y ahora puedo ver que es pelado y un Dindòn quedò con todos sus pelos parados ¡es muy gracioso! Pero me tengo que morder para no reirme ¡a ver si Lirio se enoja conmigo tambièn!
Las ranas y los grillos se fueron en fila india por la ventana abierta y ahì me dì cuenta de una cosa: està amaneciendo.
La noche se pasò entre canciones y bochinche, una tènue luz empieza a iluminar mi cocina y yo no puedo màs de sueño…
Parece que Lirio lo entiende porque dà òrdenes y las haditas vuelan de aquì para allà, sin chistar, acomodando el zafarrancho que hicieron.
Los gnomos con sus escobitas barren el piso y algunos se pusieron a regar las plantas de mis macetas.
Las haditas màs chiquitas duermen como troncos y las mayores cabecean de sueño.
¡Que cansada estoy, se me cierran los ojos!
Lirio me dice dulcemente:
-¿Tenès mucho sueño?
-No importa, Lirio, seguime contando- le contesto tratando de disimular un bostezo.
-No-me dice- ya va a comenzar el dìa y nosotras tenemos mucho trabajo para hacer y vos muchos sueños por soñar, en todo caso mañana volveremos al anochecer…
-¿Con ranas y grillos?- preguntè divertida.
-No sè- respondiò- espero que no, pero los gnomos son tan traviesos que no puedo prometerte nada…
Siguieron limpiando y acomodando todo y los gnomos azules susurran una suave canciòn, serà por eso que apoyo la cabeza sobre la mesa y me quedo dormida…
Cuando me despertè ya no estaban, pensè que habìa soñado todo y lo hubiera creìdo de no ser porque mi làpiz està adornado por coronitas de flores diminutas igual a las que llevaban Violeta, Malvòn y Jazmìn…
¡Por suerte estoy aquì de nuevo!!!
¡No van a creer lo que me pasò: soy una estùpida!
Berenice cumpliò cinco años el veinte de setiembre y yo le regalè un horrible muñeco redondo y amarillo, con cara de bobalicòn y nombre japonès.
Ahora, mientras escribo, estamos a finales de noviembre ¡pasaron dos meses y yo ni cuenta me dì!
Por suerte, como el mes que viene es Navidad, Berenice vino a mi casa y dijo, una vez màs las palabras màgicas…
-¡Tìa!
-Si, ¿què querès?- le respondì.
-Pronto viene Papa Noel ¿me traerà lo que le pido?
-Y…si te portaste bien seguro que si, ¿què le pediste?
-¡Un cuento de Hadas!- me respondiò y se fue corriendo al fondo a jugar con Tatiana que es su perra.
Pareciò que de la cabeza me salìan estrellitas.
Otra vez el coscorròn de Lirio fue a parar justo en mi nuca.
Mirè pero no pude verla, deberìa esperar hasta la noche, pero de repente recordè todo y entonces supe lo que habìa pasado….porque realmente me habìa olvidado lo que estaba escribiendo.
Busquè y rebusquè el làpiz y el cuaderno, me costò trabajo encontrarlos, estaban en el estante màs alto del placard ¿còmo fue a parar allì?
Busquè una silla, me subì y lo alcancè.
Entonces me dì cuenta…¡habìa sido obra de la Bruja del Olvido!.Ella era la culpable de mi desmemoria y por suerte Berenice una vez màs me diò la clave…la llave que necesito para sacar del encierro del olvido a mis queridas haditas y gnomos…
A la mañana siguiente de aquella noche en que conocì a estas maravillosas criaturas, recuerdo que sentì un hambre tremendo…
Me vestì, me aseè y peinè. Luego me fui corriendo a comprar algo comestible, no sabìa bien què…
¡Uia!- me dije- ¡una verdulerìa nueva!
De inmediato apareciò una viejecita que me ofreciò una manzana ¡justo UNA MANZANA!
¡Còmo no me dì cuenta!.Igual que a Blancanieves, pero claro, como yo soy grande creìa que era pura mentira lo de ese cuento.
Mordì la manzana y me atrapò el olvido…
Ni siquiera me dì cuenta que la verdulerìa desapareciò ese mismo dìa y nadie en el barrio recuerda haberla visto.
¡Què tonta que fui!, debì suponer que la Bruja del Olvido se habìa dado cuenta de todo lo que pasò esa noche y de inmediato preparò su pòcima, la colocò en la manzana y yo, como una boba, caì y la comì.
¡Pobres las haditas y los gnomos! ¿me perdonaràn?
¡què tristen deben de estar!…
Suerte que Berenice pidiò otra vez el libro de cuentos de hadas y me diò la oportunidad de recordar todo…
¡AY, Bruja del Olvido!, ¡si te agarro te parto la escoba en ese sombrero feo que tenès!
(¿Me habrà escuchado? Porque la verdad…un poco de miedo le tengo.)
Preparè el cuaderno, el làpiz y puse platitos de un jueguito de tomar el tè que tengo de cuando era chiquita. Sobre ellos coloquè un poquito de dulce de leche, miel en otro y migas de bizcochuelo.
¡Ojalà que vengan!.El tiempo pasa despacito ¡y yo me muero de nervios!. Para entretenerme me puse a hacer pequeñas coronitas de flores para regalarles a las màs chiquitas.
De tanto esperar me quedè dormida.
Parece ser que no van a venir, que la Bruja del Olvido ganò la batalla…
-¡AAAACHIIISSS!- me agarrò un ataque de estornudos, siento como un polvillo en la nariz.
-¡AAAACHIIISSS!- voy a ir a buscar un vaso de agua a ver si se me pasa.
Entro en la cocina oscura, prendo la luz y escucho:
-¡¡¡SORPRESA!!!
¡Estàn todos aquì!, las hadas y los gnomos ¡parece que son màs que la otra noche!
Lirio me mira y se rìe mientras me muestra su varita màgica ¡ahora me doy cuenta! ¡me tirò polvo de estrellas en la nariz para que me despierte!
Las hadas jovencitas me trajeron de regalo una corona hecha de gotas de rocìo y me la colocan en la cabeza.
Los duendes mùsicos vinieron con ranas y grillos incluìdos, ademàs trajeron un grupo de cigarras vestidas de chaleco y levita ¡es demasiado!
Las chiquillas me hicieron una preciosa pulsera de pequeños jazmines que me embriagan con su perfume encantador.
Me doy cuenta de que los gnomos verdes y rojos se tapan la boca còmplices y se rien mientras me miran con esos ojotes negros que tienen y que los hacen tan simpàticos ¿què habràn hecho esos traviesos?
Lirio me entiende y me señala el living, yo me asomo:
¡DIOS MIO!!! ¡me trajeron un unicornio y un pegasso! ¡yo no puedo creer lo que veo!
El caballito con el cuerno en la frente es de color celeste como un cielo de primavera y el Pegasso es blanco con unas alas que parecen de àngeles.
No puedo salir del asombro mientras les acaricio sus frentes suaves para comprobar que son reales.
-¡Y eso no es todo!- me dice Lirio y señala en direcciòn al baño.
¿Què habràn hecho?- pienso temblorosa
¿Y què creen???
¡Hay una sirena en mi bañadera!!! Si, ¡UNA SIRENA!, bellìsima, pelirroja con ojos enormes verde esmeralda. Sus rizos caen sobre sus pechos de mujer y con su mitad de pez me saluda con la cola mientras me tira besos con las dos manos.
Creo que me voy a desmayar…
Ahora me he repuesto y no sè como estoy en la cocina otra vez con mi cuaderno pero ahora el làpiz, cuando lo uso, destella estrellitas y lucecitas mientras escribo.
-¿Què puedo hacer, Lirio, para ayudarlas?
-Nada- me dice lo màs tranquila-Lo que habìa que hacer se hizo ya…
Yo no entiendo nada.
-Pero…¿còmo, entonces ganò la Bruja?- preguntè inquieta y asustada.
Todos rieron a carcajadas.
-¡Por supuesto que no!- dijo rotunda Lirio- pero, lo que necesitàbamos ya lo has hecho: escribiste un cuento de hadas, un libro nuestro y eso es todo…aunque faltan todavìa los retratos o mejor dicho los dibujos para que todos recuerden como somos y asì sepan cuando nos busquen…
-¡Pero yo no sè dibujar, me salen feos los dibujos!- protestè.
-Entonces, lo haremos nosotras- replicò Lirio y de inmediato chasqueò los dedos.
Como los gnomos habìan fabricado pequeños làpices con pedacitos de carbòn afilados por ellos mismos, las hadas jovencitas los agarraron de a cuatro cada uno y comenzaron a hacer los dibujos.
(Debo aclarar que los garabatos los hicieron las chiquitas, pero, para que participaran, las dejaron hacer)
Lirio, Aurora, Brisa, Alba y todas las mayores se dedicaron a comer lo que habìa en los platitos del viejo juego de tè y cada tanto le daban un coscorròn a los gnomos que se robaban el dulce de leche.
Cuando terminaron, Lirio, formal y emocionada dijo:
-¡Chicas y chicos! ¡habitantes de Fantasìa: hemos ganado la batalla!, ¡la Bruja del Olvido fue vencida!
Y allì comenzò la fiesta. La orquesta tocò hasta el amanecer, las cigarras resultaron fantàsticamente afinadas y desde la bañera se oìa el cantar maravilloso de la sirena acompañada de los dulces relinchos del Unicornio y el Pegasso.
Para cuando me despertè, una vez màs no estaban y peor aun tampoco encontrè ni mi cuaderno ni mi làpiz…
¡Buscando el cuaderno pasè tanto tiempo que ya es Navidad!
El àrbol està repleto de doradas guirnaldas y lucecitas de colores que titilan. ¡Hay tantos regalos a su alrededor!
Me puse a pensar en los duendes verdes ¡còmo han trabajado!
A la hora de abrir los regalos, Berenice pega un grito que me hace saltar del susto.
-¡Tìa, Tìa! ¡mirà!
-¿Què pasa?- pregunto con el corazòn en la boca.
-¡Mi cuento de hadas!, ¡por fin mi cuento de hadas!
Y yo me emociono tanto porque ella misma leerà por sì misma el libro, porque gracias a èsto las maravillosas hadas estàn de nuevo entre nosotros…
De atràs del àrbol de Navidad se asoma un Dindòn y me guiña un ojo y lo veo escaparse con una avellana que robò de la mesa, ¡son tan glotones!
Ahora lo comprendo todo.
Ellos se llevaron mi cuaderno, fabricaron el libro y Papa Noel cumpliò el pedido de Berenice.
¿Què màs puedo decir?
A ver…a ver…
Esperen un momento…
¿Què es èsto?…¿un abejorro gordo me vuela alrededor?
¡AYY AYY AYY!
Perdòn, era Lirio y me diò un coscorròn. Me dice que lo ùnico que falta por decir es que:
Colorìn, colorado
¡Este cuento ha terminado!
Patricia Casanello.
Ilustración Pilar Ribas Maura
Ilustración Pilar Ribas Maura

1 comentarios:
Muy bello cuento de hadas, leyendolo, creo que tambien venci a la "bruja del olvido" porque trajo a mi memoria un cuento que lei en mi infancia "la escuela de las hadas" de Conrado Nale Roxlo...Este cuento es mas actual pero despierta la fantasia que muchas veces tenemos dormida. Exitos. atte.Ana
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